Mi vida forzada como Sasaki Yui simplemente es un desastre. Cap. 3. Y simplemente me dejé llevar.
Y simplemente me dejé llevar.
Un departamento bastante grande y lujoso; cuenta con una sala, una cocina-comedor, dos recámaras, un baño, todo amueblado. Puedo decir que tiene todo lo necesario, se ve acogedor. Estoy dentro de un edificio grande de apartamentos. Me encuentro en la sexta planta, en el departamento 6D. Me está acompañando Mei…
—Vaya, parece ser un bonito lugar —Mei elogió el apartamento.
Cuando mencionaron que me mudaría, no esperé que fuera un apartamento así. Se ve costoso el lugar. Mei y yo nos dirigimos a las habitaciones, ella escoge su habitación y yo tomo la restante.
Si esto dependiera únicamente de mí, me negaría a que ella viva conmigo, pero Ren-san me ha logrado convencer. El primer punto que me mencionó no me ha convencido tanto. Me ha dicho que, como ahora tengo un cuerpo femenino, es posible que necesite ayuda con ciertas cosas. ¿Quién mejor que la persona que ha causado este problema para desempeñar ese papel? Por lo menos, así me ha tratado de vender la idea. Otro punto, es el hecho de que ahora yo tengo que ayudarla a hacer su trabajo. Realmente no tendría que hacerlo, podría sentarme a esperar resultados. Pero si permito que esa criatura vaya sola, ¿quién sabe cuándo podría regresar a la normalidad? Mei podría causar problemas, así que es la forma más viable para que yo pueda regresar a la normalidad, o ese es el plan. Básicamente, debo supervisar que esta tipa no se meta en más problemas. Por eso es más fácil hacerlo si estamos en el mismo departamento. ¿Qué? ¿Por qué Mei estaba sin vigilancia? Se supone que es porque estaban ocupados con asuntos problemáticos en ese momento, cosas ajenas a mi situación. Desgraciadamente, yo terminé pagando por eso.
Empiezo a acomodar las últimas de mis pertenencias que aún están en las cajas que trajeron el personal de mudanza. Realmente no he traído conmigo muchas cosas. Solo cosas de uso personal. Lo más llamativo podría ser mi computadora.
—Oye, Arata, ¿cuánto tiempo seguirás con ropa deportiva?
Me pregunta Mei mientras se asoma ligeramente por la entrada a mi habitación.
—Como tengo que ir a la escuela, el uniforme y estas prendas serán más que suficientes para mí. Así que no necesito ropa de mujer —respondí tratando de dejar zanjado el tema.
Ella me observa con detenimiento sin dejar de asomar la cabeza. Su expresión cambia, como si una idea hubiera cruzado por su cabeza; eso ha causado que sienta escalofríos.
—Necesitarás ropa interior —expresó con indiferencia.
—¡Cállate, maldita! ¡Es tu culpa que esté así! ¡Es mi decisión llevar puesto lo que yo quiera! —Le grité mientras aplastaba una caja vacía con mis manos.
Le lanzo la caja vacía que tengo entre manos; Mei escapa con rapidez. ¡Rayos! Estoy hecho una bola de nervios, esto está pasando muy rápido. ¡¿Será que acepté este tipo de cosas muy pronto?!
Una vez ya acomodadas mis cosas, me dirijo a la sala. Ahí está Mei, sentada y con un aura de aburrimiento.
—¿Ahora qué tienes? —pregunté con poco interés.
—Estoy aburrida —se le nota carencia de energía.
—¿Acaso ya terminaste de acomodar tus pertenencias? —me sorprendí.
Ahora que lo pienso, ella no trajo más que una caja de pertenencias consigo para la mudanza.
—No tenía mucho por acomodar —continúa con fatiga.
—Tú sí eres una chica. Pensé que una chica tendría más ropa o cosas para acomodar, accesorios, cosméticos, o algo —dije curioso.
—Nada, solo tengo mis objetos de uso personal —respondió mientras se hunde lentamente en su asiento—. En cuanto a ropa, usualmente solo uso mi traje de bruja, lo demás no me preocupa.
¡¿Qué tipo de vida habrá llevado hasta ahora?! ¡¿Realmente solo usa eso!? Su aura depresiva empieza a esparcirse por todo el lugar.
—En todo caso, ¿quieres salir? Necesito cosas para preparar la cena.
Cambié rápido el tema debido a que la pesada aura que ella emana empieza a inundar el apartamento. Aunque algo me dice que su aura es más por su aburrimiento que por el tema de su ropa. Ella se levanta y salimos a comprar. No sé en qué momento, pero ella se cambió de ropa. Tenía puesto su uniforme de bruja y ahora lleva una ropa más normal. Lo agradezco, porque sería raro salir así con ella, pero ¡¿qué pasó con lo que dijo antes?! Bueno, no haré un escándalo de esto.
La empresa de “las brujas del amor” es muy rara. No termino de entender cómo es que funciona, pero tienen bastantes contactos y poder. Nos ha conseguido este departamento, también nos ha proporcionado dinero suficiente para cubrir nuestras necesidades personales, así como un extra. Incluso tienen planeado cubrir la colegiatura para una escuela privada de calidad, aunque por lo que entendí, esto último no lo pagarán debido a que están solicitando los servicios de la empresa. Sé que me han convertido en mujer y no me quejo por recibir este apoyo, pero ¿realmente está bien? Digo, no puedo recibir todo esto solo por el problema causado por Mei, ¿o sí? ¿Mi lógica está mal? Solo espero que no haya trucos sucios debajo de todo esto, o que, en todo caso, sea algo que pueda manejar.
Después de llegar al centro comercial y comprar lo necesario, decidimos pasar por unos dulces para llevar a casa. A Mei le gustan los dulces, preferiría no relacionarme mucho con ella, pero la necesito para regresar a la normalidad. También voy a trabajar junto con ella. Aunque no quiera, debería llevarme bien con ella, por lo menos, solo lo necesario.
Ayer, durante la conversación con Ren-san, me dijeron el método para regresar a la normalidad. “Magia del corazón”… Detesto que sea algo con el nombre tan cursi, pero no tengo de otra. Es la magia poderosa que usan las “brujas del amor”. Por medio de esta, ellas pueden realizar magia “especial”, pero tiene un defecto y ese es que debe ser reunida, ya que las brujas no pueden usarla por su cuenta. También se me ha dado una ligera explicación de la magia, aunque todo fue demasiado superficial y, en todo caso, ni puedo usarla ni me servirá para mi problema. Entonces el plan es que ayude a Mei a obtener más de esa energía. Hasta obtener la suficiente, podrá ser utilizada para romper mi hechizo.
¡Maldita sea! ¡Y yo que ya me había decidido a no volver a enamorarme y evitar todos los temas relacionados! ¡Ahora terminó convertido en una mujer para ayudar a una bruja! ¡Encima de todo, es para ayudar en problemas amorosos a los demás! ¡Eso suena tan estúpido! ¡¿Cómo alguien al que nunca le fue bien podrá ayudar con este tipo de problemas?!
—Arata, llevemos de esos —señaló.
Mei me ha indicado lo que quiere. Varios chocolates, dulces y más cosas, así que solo tome algunos. Puedo escuchar unos murmullos de las personas que están en el mismo pasillo, creo saber lo que pasa. Ella me llamó Arata, que es un nombre para los chicos. Ahora que recuerdo, me han cambiado el nombre a Yui, solo me queda suspirar. No me importa lo que digan estas personas, pero ir a la escuela será un fastidio.
Una vez terminadas nuestras compras, salimos y nos dirigimos al departamento. Nuestro camino es tranquilo, por lo menos lo era, hasta qué…
—¡Oye, amigo, ya viste este par de lindas chicas!
—¡Oh! ¡Es cierto, hermano! ¡¿Qué tal si las llevamos con nosotros?! ¿Qué dicen las señoritas? Les prometemos que van a pasar un buen rato con nosotros.
Se nos han acercado dos tipos bastante desagradables. Estos tipos son del tipo de persona que odio. ¡Apuesto que ellos hacen eso porque hay mujeres que aceptan! Yo era alguien que se esforzó alguna vez para tratar de enamorar a alguien solo para ser rechazado. ¡Pensar que personas como ellos tienen más suerte que yo, es algo que me enfurece!
Los ignoro, Mei hizo lo mismo al ver que no reaccioné a sus comentarios. Solo sigo por mi camino. Puedo notar que a ese par no le ha gustado la manera en la que los ignoramos. El primer tipo que habló me toma del brazo y el otro individuo sujeta a Mei de la misma manera.
—¡¿A dónde van, chicas?! —se mostró irritado—. ¡¿No es de mala educación ignorar a alguien mayor que les habla?! ¿No te interesa pasar un buen rato conmigo? Te aseguro que lo que tengo podría sorprenderte.
El tipo trata de hablarme más íntimamente cerca de mi oído. Yo simplemente hago distancia entre él y yo. De momento me estoy conteniendo. Aunque mantengo mi distancia, esa basura no me ha soltado del brazo.
—¿Por qué no me sueltas? Si no lo haces, te podrías arrepentir —forcé una sonrisa calmada.
—No podría soltar a una chica tan linda como tú —trató de sonar romántico, pero causó el efecto contrario.
Esa mierda trata de tomarme del hombro con su otra mano. ¡Este idiota se va a arrepentir!
—No me siento cómodo aquí —mis palabras llamaron su atención—. ¿Por qué no vamos hacia un lugar más cómodo? —pregunté fingiendo interés—. Un lugar más solitario por los alrededores podría funcionar —miré hacia otro lado fingiendo ligera vergüenza.
El tipo sonríe de oreja a oreja. Su expresión es la de un depravado. Mi enojo solo incrementa más con verle su estúpida cara.
—Te hacías la ruda, pero ahora estás desesperada por recibir afecto —se burló un poco de mí. Sé de un lugar —se le notó la emoción.
¡Este tipo sufrirá! Mei no ha dicho nada y me sigue junto con el otro sujeto. El rostro de Mei es de total indiferencia ante esta situación. Casi como si le diera igual que la mierda que la está sujetando la llevase a un callejón. Una vez en el callejón, el tipo trata de acorralarme contra la pared para besarme, pero soy más rápido y le doy un golpe en la cara, golpe que lo hace caer hacia atrás. Controlé mi fuerza para no noquearlo de un golpe.
El compañero del sujeto se queda perplejo. En cuanto reacciona, se abalanza sobre mí, pero, al igual que el otro tipo, termina en el suelo.
—¡¿Quién te crees, zorra?! —me reclamó la primera mierda que tocó el suelo.
—Saben, esta es una oportunidad perfecta para mí de liberar estrés —sonreí con toda mi alma.
Cuando dije eso, el enojo brotó de sus caras, pero para cuando se dan cuenta ya están recibiendo una paliza. Me he acordado del tipo que besó a Yuri, quería darle una paliza lenta y dolorosa, por eso intenté no dejarlo inconsciente de un golpe, aunque Yuri intervino por él… ¡Ah! ¡Qué rabia!
—Creo que se me pasó un poquito la mano —dije mientras me rascaba una mejilla por la duda.
—No sabía qué eres tan fuerte —Mei expresó con calma.
—Tenía un poco de dudas sobre si mi fuerza era la misma, pero con esto confirmé que no había cambios —respondí mientras veía mis manos—. Bueno, por ahora vámonos, ellos no tardarán en despertar.
—Los pateaste en el piso. No creo que despierten tan rápido como piensas —dijo sin preocupación alguna.
Mei y yo retomamos nuestro camino a nuestro departamento. Mei me mira fijamente por un tiempo…
—¿Por qué eres tan fuerte? —se animó a preguntar.
—Anteriormente practicaba kendo. Mi abuelo tenía un dojo y me entrenó, pero dejé de practicarlo cuando él murió. Sus entrenamientos eran algo rudos, por lo que desarrollé fuerza —respondí con la verdad.
—Lo siento —bajó la cabeza y se disculpó por respeto, se le ve decaída.
—Eso ya tiene años y no lo sabías. Ahora está bien —quise aliviar un poco su preocupación.
En este momento, lo que más me sorprende es que realmente puedo usar mi fuerza normal sin ningún problema. Es bueno saber eso, aunque, si no fuera así, estaría acorralado por esos tipos.
—Por cierto, Mei, no protestaste con mi alboroto. ¿Por qué nos seguiste hasta el callejón?
Me da curiosidad, ¿lo hizo por idiota o tenía un plan en mente?
—Emanabas confianza y solo te seguí —me miró y respondió con naturalidad—. En todo caso, si te hubieran superado, yo podría haber hecho algo —levantó la barbilla y pasó sus manos hacia su espalda y las sujetó. Expide confianza.
Lo que me recuerda, se supone que Mei me cargó hasta mi departamento con todo y mandado. Considerando lo pequeña que es, es bastante más fuerte de lo que aparenta.
Una vez llegamos al departamento me dispuse a cocinar. Al igual que la vez pasada, Mei me observa durante todo el proceso sin decir alguna palabra, y después de comer su reacción ha sido la misma.
—¡Estuvo rico! ¡¿Por qué sabes cocinar tan bien?! —Llena de admiración.
—Desde que entrenaba con mi abuelo, llevaba una dieta balanceada. Él decía que la comida es fundamental para el guerrero, así que aprendí a cocinar por sugerencia de mi familia; ya que mis padres viajan mucho y no podían cocinar para mí. La persona que me enseñó a cocinar fue mi abuela. Tengo que admitir que me gustó aprender de ella.
Ella escuchó mi explicación atentamente y con admiración.
—Por cierto, ¿qué hay de ti? ¿Qué es de tus padres? Ahora que recuerdo, aún no sé tu edad —sentí curiosidad por mi compañera de apartamento.
—Pues, sobre eso… —Desvió su mirada de la conversación—. No me gusta hablar mucho de esas cosas —parece melancólica—, pero si te puedo decir mi edad, tengo quince —se recompuso y me miró de frente.
¿Acaso tiene problemas con sus padres? ¿O es una situación diferente? Supongo que también tiene sus propias heridas mentales.
—¿Con qué quince? Así que soy mayor que tú, entrarás a la escuela conmigo, ¿verdad? —Llevo mi mano a mi barbilla—. Eso quiere decir que irás con los de primero. Por un momento me preocupé de que fueras a clases conmigo, en el mismo grado y aula.
—¿No me preguntarás sobre mis padres? —se sorprendió.
—¿Quieres hablar sobre eso? —Hice algo que ella suele hacer, ladeó la cabeza.
Mei negó con la cabeza.
—Entonces no tienes por qué hablar sobre eso —levanté los brazos y dejé caer los hombros con despreocupación.
Ella se toma un momento para pensar. Al final cambia su expresión a una más relajada.
—Bueno, sí, Arata —aún titubeó un poco—. Yo estaré en el primer año, aunque nunca he ido a la escuela antes.
¡¿Ah?! ¿¡Qué acaba de decir?!
—Espera, ¡¿nunca has ido a la escuela?!
—Nunca —ha sido un “nunca” tan despreocupado.
—¡¿Por qué?!
—Debido a ciertas circunstancias, no asistí a la escuela y, desde hace una temporada, he pasado la mayor parte del tiempo trabajando —evitó alterarse por mi reacción y contestó con calma—. Además, si yo iba a la escuela, también hubiera causado problemas. Mi magia es complicada.
—¿Entonces no habrá problemas si vas a la escuela en estos momentos? —pregunté por miedo a que el trabajo falle.
¡¿Acaso ella realmente es un animal raro?! Mei levanta su brazo y me enseña un accesorio. Es una pulsera delgada, dorada y en su centro lleva una piedra pequeña de color rosa en forma de corazón.
—Esta pulsera es capaz de bloquear la mayoría de mi poder mágico, así que no la uso cuando trabajo. Es una piedra especial que absorbe mi magia. Es una gema difícil de conseguir, en general es inútil para las brujas del amor debido a que no deja que hagamos nuestro trabajo. Esta me la entregó Ren-san para asistir a la escuela.
Me lo explico, se le ve un poco disgustada por el hecho de llevar la pulsera puesta. O sea que, ¿si Mei hubiera llevado puesto eso aquel día? Yo no tendría que pasar por esto. Vaya estupidez que no le dieran esto antes. Aunque si es como dice, que es difícil de conseguir, entonces la suerte de mierda sigue siendo mía.
—Conque también tienen ese tipo de artículos —comenté con apatía.
Una alarma de notificación se escucha, proviene del celular de Mei, ella lo revisa inmediatamente.
—Es de Ren-san, dice que el director de la escuela Nanahoshi nos quiere ver mañana —menciona mientras sigue viendo su celular—. Nos hablará sobre unos asuntos antes de iniciar clases la siguiente semana.
—Ya veo, no se puede evitar —mi apatía continua.
Mei me sonríe y se levanta de su asiento.
—Espera aquí —me lo pidió alegremente.
Ella va a su habitación. Regresa rápido con algo en sus brazos, escondido detrás de ella.
—¡Mira, mira! —lo dijo superfeliz y me mostró lo que escondía.
Es un uniforme escolar de chica, uno muy bonito. Por cierto, el uniforme es un conjunto de falda negra y chaqueta negra que se ve muy elegante. Obviamente, una chica se vería muy bien en eso. Ya imagino por dónde va esto.
—Es tuyo, me lo entregaron esta mañana —su felicidad continúa inmutable. ¿¡Por qué no te lo pruebas!?
—No lo usaré —mi apatía también es inmutable.
Ella me mira directamente a los ojos, su rostro de felicidad aún no se disipa.
—No lo usaré —repetí.
Me mira fijamente ante mi determinación. Mei cede, infla sus mejillas y usa su celular; empieza a llamar.
—¡Ren-san! ¡Es como dijo, este chico no quiere usar el uniforme de chica!
¡Ella me acusó rápidamente con su jefe! ¡Qué desgraciada! ¡Pero no podrá obligarme a usar eso! Ella escucha atentamente lo que le dicen por llamada para después darme el teléfono, a señal de que yo debía contestar.
—Es para ti —dijo molesta.
Tomo el celular y contesto.
—¿¡Hola?! —nervioso.
—Sasaki Yui-san, creo que quieres hacer esto por las malas —se escuchó amenazante.
—¡Deja de llamarme Sasaki Yui! ¡¿Y a qué te refieres con eso de “por las malas”?! —pregunté angustiado y exaltado.
—Sasaki Yui-san, creo que deberías ir acostumbrándote a ese nombre, pero preguntaré una vez más. ¿Usarás el uniforme? —recalcó sin clemencia.
—No, no lo usaré —temeroso de mi destino, me mantuve firme.
Ante mi respuesta, él cuelga sin decir algo más. Le devuelvo el celular a Mei. ¿Debería preocuparme? Sé que me están ayudando por un problema que me causó Mei. De todos modos, esto es algo que no aceptaré.
Mei toma el celular y no vuelve a tocar el tema. Después de eso, ella se retira, pero no sin antes recoger sus platos y llevarlos al fregadero, los coloca y se va a su habitación. Tal vez realmente deba preocuparme por esto.
Al final lo dejo pasar y me voy a dormir. Aún no me acostumbro a estar como chica, por lo que pasó mayormente dando vueltas y cambiando de posición en mi cama. Esto es realmente problemático. ¡Quiero regresar a ser hombre de nuevo! Al final, soy capaz de conciliar el sueño.
—Despierta dormilona.
Entre sueños, oigo una voz de mujer, también siento el vientre oprimido.
—¿Cuánto tiempo más seguirás dormida, Yui-chan? —La voz se escucha juguetona.
Al abrir los ojos, puedo observar a una chica que es mayor que yo, es de cabello rojizo y largo. ¡Tiene unos pechos enormes! Es una mujer con muy buenas proporciones, sus ojos verdes van muy bien con su cabello… ¡Está encima de mí! ¡También me está sosteniendo de los brazos!
—¡¿Quién diablos eres y por qué estás encima de mí?!
—Soy Kiriha, he venido a prepararte para ir a la escuela —me sonrió juguetonamente.
¡Ella, después de sonreírme, puso una expresión lasciva en su rostro! De repente se abre la puerta y entra otra chica, de cabello violeta oscuro, tiene rasgos parecidos a los de esta loca encima de mí, también es atractiva, y detrás de ella viene Mei, con el uniforme escolar en sus brazos.
—¡Tú, desgraciada, quítame a esta loca encima de mí! —intenté zafarme, pero no pude.
—No es posible —Mei contestó con indiferencia—. Kiriha y Konoha están aquí para ponerte el uniforme, son órdenes de Ren-san.
—¡Desgraciados!
—No, no, no. Ese no es el lenguaje que debe tener una señorita tan linda como tú.
Dice la loca de cabello violeta mientras menea su dedo índice para llamarme la atención.
—¡Me importa un carajo!
—Entendemos la situación de Arata-san, pero será difícil ayudar a trabajar a Mei-chan si ven que se junta con una persona tan extraña como tú —me explicó mientras reforzaba su agarre—. Sabemos que eres hombre, pero, aun así, debes usar el uniforme escolar de chica como cualquier otra señorita.
A pesar de que ella está sola, posee mucha fuerza y no me la puedo quitar de encima. Tendré que ponerme serio.
—¡Ja! ¡¿Qué les hará pensar que no me quitaré la ropa y me vestiré como hombre después de esto?!
—Me temo que no podrás evitar esto, Yui-chan —se ríe de mí, como si ya hubiera ganado—. Ya tenemos a alguien que tomó toda tu ropa de chico en tu casa y la ha escondido.
—También nos hemos deshecho de toda la ropa de hombre que traías contigo, así que solo queda lo que llevas puesto —la chica de cabello violeta también está confiada—. Una vez que te lo quitemos, no tendrás más alternativa que usar lo que te demos.
¡Las dos mujeres pusieron una cara depravada debido al argumento dicho! ¡Puedo apreciar una gran maldad saliendo de sus cuerpos! ¡Nunca había sentido tal presión!
—Aquí dejo el uniforme, yo iré a prepararme —desinteresada.
Mei se retira de la habitación. ¡Me ha abandonado! ¡Bueno, desde un principio no contaba con ella!
—Bien, bien, estás contra nosotras dos, Yui-chan, pero quiero que sepas que mi hermana es tan fuerte como yo —explicó la pelirroja, mientras su aura depravada incrementaba—. ¿Realmente crees que podrás enfrentarnos tú sola? Será mejor que lo hagas por las buenas.
—Es… está bien —acepté fingiendo haber perdido.
Entonces la pelirroja me empieza a liberar de su agarre. Ya liberado, me pongo de pie con calma.
—Anda, puedes quitarte la ropa. Estás como chica, tu pureza como hombre seguirá intacta…
Antes de que la pelirroja terminara de hablar, me lanzo hacia la puerta para escapar. Intento abrir la puerta. ¡No puedo abrirla! ¡Está atrancada desde el otro lado!
—Parece que no crees que pensamos en eso, Yui-chan —la voz de la pelirroja se escuchó emocionada.
Giro mi cuerpo para ver al dúo detrás de mí. ¡Se ven bastante felices!
—Estamos muy decididas a esto. Gracias por haber decidido que por las malas —la de cabello violeta se expresó con emoción.
—¡Estoy preparado! —Me puse en postura de combate.
¡Ella, la pelirroja, con movimientos dudosos y pervertidos en sus manos, empieza a acercarse lentamente a mí! Una vez que yo estoy en su rango de ataque, se lanza hacia mí. Me defiendo bloqueando sus manos que están tratando de llegar a mi ropa.
La mujer de cabello violeta aprovecha el forcejeo que tengo con su compañera para ir por mí desde un flanco. Usó esta situación y me deslizo por en medio de las piernas de la pelirroja mientras sujetaba sus brazos. No la suelto, eso hace que, con la fuerza que yo llevaba, ella diera una vuelta sobre sí misma; al estar cerca de la pared, esto ocasiona que su cadera se golpeara contra la misma y, para finalizar, cae de cabeza al piso. Su compañera, que evitó involucrarse con el movimiento anterior, no duda en tratar de atraparme mientras termino mi movimiento anterior. Por mi parte, me restablezco, giro sobre mi propio eje y doy un paso hacia atrás para esquivar el agarre que venía por mí. Ella trata de corregir su maniobra de una manera similar a la mía al girar sobre su eje, esto debido a la velocidad que lleva, pero he pisado su pie para que perdiera el equilibrio y la empujo. Así que termina cayendo sobre su compañera.
—¿Se rendirán o quieren más? —les dije con bastante confianza.
Ellas se ven algo anonadadas. Se empiezan a levantar del suelo.
—Kiriha…
Dijo la chica de cabello violeta con frustración. Entonces ella debe ser Konoha.
—Lo sé, Konoha. No podemos contenernos contra esta persona —su presencia empezó a ser un poco intimidante.
Las dos mujeres empiezan a emanar un espíritu de lucha. Me pongo en guardia y ellas empiezan un nuevo intento por quitarme la ropa… ¡Mierda! ¡Se mueven más rápido! ¡No solo eso! ¡Sus movimientos están más sincronizados! ¡Logró bloquear varios intentos de desvestirme, pero no soy capaz de hacer que retrocedan! ¡Kiriha, la pelirroja, es más agresiva con los intentos, mientras Konoha, la de cabello violeta, aprovecha la situación para tratar de quitarme la ropa! La situación ya se ha prolongado durante varios minutos.
—¡Mierda!
Doy un mal paso y ellas no dudan en aprovechar la apertura. ¡¿Debería usar mis puños?! No me gustaría, pero… ¡No! ¡Kiriha se me acerca para forcejear y me sujeta de ambos brazos! ¡Mientras trato de soltarme, Konoha se aferra a mi playera y me sonríe! ¡Jala la playera y me la arranca destrozando la prenda, esto hace que mis pechos queden expuestos! ¡Uso mi brazo derecho para cubrirme mientras sigo en guardia!
—¡Sí que eres una pervertida Yui-chan, andas por ahí con el tamaño de esos pechos sin usar un sujetador! — sonrió obscenamente.
—¡No soy pervertido! ¡Es obvio que no tengo alguno!
Ellas están alegres, como si arrebatarme la playera fuera un logro. En lo que yo protesto, Kiriha se mueve rápido para posicionarse detrás de mí. ¡Maldita sea! ¡Es una finta! ¡Le di la espalda a Konoha! ¡Trato de salir de esa posición, pero Kiriha me lo impide al sujetar mi brazo libre! ¡No puedo llevar el ritmo con solo un brazo! ¡Konoha aprovecha y me sujeta desde atrás y empieza a tocar mis pechos!
—¡Tus tetas son tan grandes que tengo envidia, me pregunto si crecerán más si las masajeo! —Empezó a manosear.
—¡No, suéltame!
¡No puedo quitármela de encima con las cosas así!
—¡¿Acaso no las has tocado tú?! —Konoha preguntó con curiosidad y un tono burlón.
—¡Claro que no lo he hecho! ¡Ya suéltame! —Intentó liberarme.
—¡Ahora, Kiriha, empieza a ser más difícil de sujetar! —gritó Konoha con urgencia.
En lo que yo reacciono, Kiriha se abalanza a mis piernas, en lo que Konoha me sostenía desde atrás. De un movimiento rápido perdí mis pantalones y mi ropa interior.
—¡Vaya! ¡Ir así y, encima, usar ropa interior de hombre! ¡En serio, no eres nada femenina! —Kiriha fingió vergüenza al regañar.
—¡Soy hombre!
—Bueno, ahora viene lo más divertido —dijeron Kiriha y Konoha al mismo tiempo.
Mis gritos debieron ser escuchados en todo el departamento, no, en todo el edificio. Los vecinos habrán escuchado mis lamentos al ser víctima de ese par de locas. Al final consiguieron vestirme completamente con el uniforme de mujer. Querido diario, perdí lo último de mi masculinidad…
—Bueno, bueno. Ahora viene el maquillaje —Konoha habló con dificultad.
Konoha tiene todo su cabello desarreglado, mientras que Kiriha tiene unas cuantas magulladuras. Por supuesto, me defendí hasta el final.
—¿No ya cumplieron su misión con lo del uniforme? El maquillaje ya es más opcional. ¿Verdad? —Contesté mientras cruzaba los brazos.
Estas dos aceptan, ya que deben de estar tan fatigadas como para una segunda ronda conmigo. De hecho, están descansando en el piso. En esto entra Mei a la habitación. Por fin ha destrabado la puerta.
—Parece que han terminado. Arata, es tarde, ¿podrías hacer el desayuno? —habló sin preocuparse por lo ocurrido dentro.
—No entiendes el ambiente que hay aquí, ¿verdad? —Cuestioné incrédulo de su actitud.
—Tengo hambre —le importó poco.
Está idiota, aunque también tengo hambre. Me resigno con los hombros caídos y acepto mi papel de cocinero.
—Kiriha y yo te ayudaremos, también tenemos que hablarte de otras cosas.
Las dos chicas se levantan con esfuerzo y me acompañan a la cocina para preparar el desayuno. Después de comer empezamos a hablar.
—Déjame presentarnos apropiadamente. Yo soy Kiriha —se señaló a sí misma con sus manos—, y ella es mi hermana menor, Konoha —señaló a su hermana.
—Es un placer, Yui-chan —me saludó agitando su mano.
Entonces son hermanas. Viendo con calma, noto que tienen los ojos del mismo color.
—Nosotras, a partir de ahora, te ayudaremos con tu imagen, espera… —Levantó su mano.
Seguro Kiriha lo ha hecho para evitar mis quejas prematuras.
—Antes de que digas cosas como: “¡¿Por qué yo debo tener una imagen femenina?!” O “¡Soy un chico, obvio, no quiero ser femenino!”; deja explicarte bien el porqué esto es necesario —se ve que se lo toma en serio—. Es cierto que tu imagen es importante para trabajar como ayuda para Mei. Como asistente de una bruja del amor, podrías tomarlo como “etiqueta” de la empresa. Toma en cuenta lo que harás en esa escuela. Mei tiene que hacer que las personas hablen con ella y resolver problemas, claro que la ropa también es una herramienta de tantas que puede ayudarte —explicó con entusiasmo—. Si eres alguien que consideren raro, las personas no se acercarán a ti, debido a que juzgamos a las personas por su apariencia consciente e inconscientemente. Además, considera que la persona que solicitó la ayuda de Mei también tiene ciertas expectativas que se deben cumplir, ya que es un colegio de prestigio. Desde tu posición, ellos te ayudarán a entregarte un ambiente donde podrás trabajar para recuperar tu cuerpo y tú ayudarás en lo que puedas a Mei. Velo como tu uniforme de trabajo.
Si lo explican de esta forma, creo que es algo que puedo entender. La escuela y el director no tienen la culpa de esto.
—Bueno, si lo pones así. Ellos no tienen la culpa de mi problema. Solo me queda una duda — cerré los ojos y me expresé con una sonrisa.
—¿Qué sucede, Yui-chan? —Kiriha preguntó contenta.
—¡¿Cómo podría aceptar esto si ni bien me despierto y estoy sometido para que al final me desvistan contra mi voluntad, mientras ustedes dos tenían miradas muy depravadas puestas en mí?! —exploté—. ¡Pensé que mi integridad corría peligro! ¡¿No era mejor hablar primero?!
Ese par de idiotas mira hacia otro lado tratando de evadir la realidad de lo que habían hecho.
—Bueno, verás —Konoha se rascó la cabeza y se ve bastante nerviosa—. Eres una chica muy linda y no podemos evitar emocionarnos al trabajar con tan buen “material” como el que eres tú.
—Están podridas —las miré con desprecio.
Kiriha y Konoha dejan más ropa de chica. Mei la recibe por mí y la lleva a mi habitación. El dúo se retira después de terminar su trabajo. Después de eso me pongo en marcha a la escuela junto con Mei.
Al llegar, puedo observar unas instalaciones de primer nivel. Cabe decir que la apariencia que se nota desde fuera es muy impresionante, aunque también se nota que estudiar aquí no sería barato. ¿En serio estudiaré aquí solo por haberme convertido en mujer?
Había personal de la escuela que sabía de nuestra llegada y nos permitió la entrada. Nos dirigimos directamente con el director. Mei tiene un mapa en su teléfono. De camino, soy capaz de notar que los chicos y chicas que nos topamos en el trayecto nos observan con detenimiento. Seguimos hacia delante y le pregunto a un chico dónde queda la oficina del director, esto es para saber si vamos por el camino correcto. Este chico responde mientras tartamudea un poco, le doy las gracias normalmente. Mei y yo continuamos nuestro camino.
Ya en la oficina del director.
—¡Bienvenidas, chicas, me alegra conocerlos! —bastante feliz y emocionado.
El director nos da la bienvenida.
—Mucho gusto, soy Sasaki Ara…
Mi mente dudó por un momento.
—Está bien, está bien, entiendo tu situación. Sé que eres Sasaki Arata, pero estarás matriculado en esta escuela como Sasaki Yui —su tono fue afable.
—Mucho gusto, yo soy Mei —se presentó con normalidad.
—Vaya, es cierto, al final son dos señoritas y muy lindas.
El director dijo eso con calma. No percibí que tuviera la intención de burlarse de mí, por lo que no sentí el impulso de querer protestar.
—Bueno, director, ¿para qué quería vernos? —pregunté.
—Sí, gracias por presentarse con tan poca antelación —posa sus manos sobre su escritorio y entrelaza los dedos de sus manos—. No sé si ya lo saben, pero he sido yo quien solicitó el apoyo de la empresa de “las brujas del amor”.
—Sí, Ren-san ya nos lo había comentado. Pero, ¿por qué?
Le pregunté al director. Por cierto, Mei parece prestar atención, pero se nota que está divagando y no está prestando mucha atención a la conversación.
—Hay algunos motivos de peso para eso —se le ve dubitativo—. Aunque lo que más aqueja a la escuela en estos momentos es sobre el manejo de emociones de los alumnos.
—No entiendo.
—Verás, esta es una escuela de alto desempeño académico, por lo que los alumnos se llegan a ver presionados. Como en cualquier otra situación, unas personas lo manejan de mejor manera que otras. Hay situaciones que la escuela puede manejar, pero hay muchas otras que no. Sobre todo cuando el tema llega a ser sobre las relaciones interpersonales de los alumnos…
Creo que empiezo a entender el punto, el director sigue explicando.
—Tenemos algunos ejemplos de alumnos que no manejaron bien esos asuntos, lo que conlleva que esos alumnos se sientan menos motivados, frustrados, decepcionados —se le ve preocupado—. Lo que recae en una bajada en su desempeño académico. Así que nos gustaría que nos ayudaran con ese tipo de problemas. Como docentes, al tratar con personas jóvenes como ustedes, tenemos un límite en lo que podemos hacer.
—Creo ver el punto, y tal vez no deba preguntar, pero lo haré de todos modos. ¿Cree que teniendo a una de esas “cosas” aquí es la solución?
Le pregunté al director mientras señalaba al animal fantástico que es Mei. Por cierto, para Mei le ha sido indiferente esta charla y se le nota aburrida.
—Ya he considerado los riesgos —lo dice con pesar—. Hasta este momento no se tienen precedentes de una bruja como ella trabajando de planta en alguna escuela. De todos modos, quiero confiar en ustedes, así que tomaré el riesgo.
—¿Usted está realmente bien tomando el riesgo con esto? —Dude de su decisión—. Digo, esta criatura de aquí puede ser peligrosa. No quiero afectar a alguien más por mis problemas.
—Descuida. Agradezco tu preocupación —me sonrió con amabilidad—. Ya he hablado con Ren-sama sobre los posibles escenarios. Además, creo en el trabajo de las brujas. Solo espero que este proyecto no sea un trabajo tan problemático.
El director sonríe mientras mira a Mei y luego a mí. ¿Realmente está bien de la cabeza? Bueno, ¿quién soy yo para cuestionar eso? Desde este problema, siento que no estoy tan bien de la cabeza.
—Sé que tienes un trabajo difícil, dejaré a libre criterio el modo de actuar de ustedes dos mientras no hagan algo peligroso o muy loco. Ren-sama y yo nos encargaremos de las diversas situaciones que lleguen a ocurrir, así que solo avísenos de las cosas que lleguen a necesitar. Por último, tendré el papeleo listo para los siguientes días, así que les doy una bienvenida adelantada a nuestro instituto.
—Muchas gracias —golpeé con el codo a Mei—. No puedo prometer nada aún. Pero haré mi mejor esfuerzo.
Mei se reverencia junto a mí.
—Gracias.
Nos agradeció el director. Al final iré a la escuela como chica y trabajaré ayudando a personas con problemas del amor, ¡¿A quién demonios se le ocurrió esta estúpida idea?! ¡Es tan estúpido! ¡¿Cómo podría arreglar esos problemas, si ni siquiera conseguí ser querido por la que se supone que era mi novia?!
Así es como empezaron mis días de escuela como chica… ¡Ojalá el mundo explote, así ya no tendría que preocuparme!


Comentarios
Publicar un comentario