Mi vida forzada como Sasaki Yui simplemente es un desastre. Cap. 6: Lazos desde otro mundo.
Lazos desde otro mundo.
—Entonces, un chico que no conocías te pidió ayuda para poner celosa a otra chica porque esa persona solo lo usó —tomó su taza de té con ambas manos—, pero no es muy diferente a lo que él intentaba hacer —terminó de hablar y dio un sorbo a su bebida—. En todo caso, al final se le adelantaron. Además, escuchaste de una de tus compañeras que esa chica tiende a jugar con los hombres, o eso es lo que dice —colocó la taza vacía sobre el plato llano en la mesa y empezó a meditar mientras me miraba fijamente—. Tú, como hombre, ¿qué piensas?
Después de que Mei y yo regresáramos de la escuela, llegó Kiriha de visita. Dijo que la había enviado Ren-san para ver cómo siguen las cosas por aquí.
—No puedo negar que me sabe mal, debido a que ya he tratado con chicas así en mi pasado. No me gusta la idea de que se salga con la suya.
—¿Entonces irás a confrontarla? —preguntó mientras mantenía su mirada fija en la taza.
—Para nada —dejé caer mis hombros y respondí con desinterés—. No tengo el interés de involucrarme, por lo menos si no me sirve de nada. Además, la situación parece muy complicada. Aún, si quisiera ayudar, no puedo simplemente ir a decirle unas palabras como: “—Por favor, deja de ser tan perra”, para que deje de hacer ese tipo de cosas.
—Pensé que serías más idiota, pero veo que no es así —respiró aliviada—. Estás usando la cabeza —me sonrió y me aplaudió varias veces.
—¿Se puede saber qué tipo de persona me consideras? —pregunté tratando de mantener la calma y mostré una sonrisa.
—Vaya aura amenazante —mantuvo la compostura, al igual que su sonrisa burlona—. En todo caso, es cierto, no puedes llegar y solo confrontarla —ignoró mi pregunta y retomó el tema anterior con seriedad—. Lo mejor es que por ahora es que lo dejes pasar. Tampoco estoy de acuerdo con eso, pero nadie asegura que lo que escuchaste sea cierto. Será mejor que te enfoques más a regresar a ser chico si es lo que realmente deseas.
—Lo sé — suspiré de cansancio.
¡Crash!
Se escuchó que se rompió algo. Se trató del juguete que tenía Mei hasta hace poco. Kiriha le trajo una pelota expandible, por lo que Mei estaba en la sala jugando mientras Kiriha y yo estábamos en el comedor conversando.
—Esta chica… ¿Es idiota? —miré hacia donde está Mei con decepción.
—Generalmente, es algo despistada y tiende a aburrirse con facilidad —se vio que le costó responderme—. Sobre temas serios, puede dar su opinión, aunque eso no significa que sean buenas ideas las que dé —miró con preocupación hacia dónde está Mei.
—¿Ya habías trabajado con Mei anteriormente?
—Sí. Konoha y yo le dimos un cambio de imagen a esta chica para que pudiera trabajar como brujita del amor —su tono fue más alegre y nostálgico.
—A todo esto, ¿por qué una chica de su edad trabaja? ¿Hay tanto beneficio por ser una bruja atolondrada? —recargué mi rostro en la palma de mi mano.
—Yo no puedo decirte mucho sobre eso. Podrías preguntarle a Mei, pero dudo que te responda en este momento, así que esfuérzate —dijo animosamente—. Bueno, creo que es hora de retirarme —se levantó de su asiento. —¡Ah, cierto! —empezó a buscar entre las pertenencias de su bolso—. Lo olvidaba. Ten —extendió su mano para entregarme un objeto.
—No quiero maquillaje —respondí con indiferencia.
—No es maquillaje —se notó bastante decepcionada—, es un “contenedor de amor”. Esto te permitirá guardar la magia que se desprenda en cuanto termines la tarea de ayudar a alguien. Cuando esté lleno, podrá ser usado para intentar que regreses a la normalidad.
Tomo el artilugio de las manos de Kiriha. Su tamaño es pequeño, cabe en mi mano. Tiene forma de corazón, parece hecho de cristal, pero no se siente frágil. Está decorado con un sombrero de bruja, como el que tiene Mei, y con un moño rosado. Tiene escrito en letras doradas, “Contenedor de amor”. No puedo evitar sentirme disgustado con este diseño tan particular que, lo más seguro, tenga que llevar a todos lados.
—Ya veo. ¿Cuántas tareas debo realizar para que esto esté lleno?
—No lo sé. Cada trabajo es individual y variarán los resultados. Es mejor que pienses que solo atrapa la energía. Hay muchos factores a tomar en cuenta, que sería casi imposible saber cuánto tendrás que trabajar para llenarlo. Lo que sí te recomiendo es que no pienses en eso y trata de tomártelo con calma.
Kiriha se retira, no sin antes despedirse de Mei. Lo único que puedo hacer es aceptar las cosas. Observo a Mei que está de pie junto a mí, ya que despedimos a Kiriha en la entrada al apartamento. “—Con qué tomármelo con calma, ¿eh?” —dije en la privacidad de mi mente.
Después de cenar y de la hora del baño, me adentro a jugar en línea. Sé que dije que no podría entrar en un rato, pero… ¡Necesito normalidad! ¡Algo que me recuerde que yo soy yo! ¡Este par de días han sido más difíciles de lo que esperaba!
—Tanto tiempo ha pasado, “Señor del caos” —recibí un mensaje privado.
¡Sé que quería normalidad! ¡Pero en este momento tampoco quiero entrar en el papel chunibyo! El que me ha saludado es mi amigo ShadowH. Su personaje es de una clase mágica del más alto nivel, mientras que el mío es de un personaje que se enfoca más en el combate variado. Él y yo tenemos personajes un tanto especiales.
Hace un tiempo, después de ciertas circunstancias, encontré este videojuego de pura casualidad. Era un juego relativamente nuevo, vi algunos videos del gameplay y me pareció interesante. Lo probé y me enganché. No es que juegue muchos videojuegos, pero, cuando menos, he gastado muchas horas jugando este durante unos cuatro años, aproximadamente.
—Hola, “Rey demonio” —escribí, soportando mis ganas de no hacerlo.
Tengo una promesa con él: mientras las cosas estén bien en nuestra amistad, nos saludaremos así. Puede ser demasiado friki de nuestra parte, incluso a estas alturas me da vergüenza, pero es una promesa que hice con él. Promesa que no romperé.
—Me alegra saber de ti de nuevo. ¿Estás bien? ¿O has entrado a sacar tu frustración en arenas PvP?
Para aclarar, no está presente en la misma ubicación que yo. Así que estamos enviándonos mensajes privados.
—No me vendría mal entrar al PVP, pero contigo como oponente lo haría más interesante.
—¡Por tu respuesta, se oye que has tenido tiempos difíciles desde que no te conectas! ¡¿Has estado bien?! —me contestó con rapidez.
—Gracias por preguntar. Sí, estoy bien. Aunque he estado ocupado, han pasado muchas cosas. Me tuve que mudar y cambiar de escuela hace unos días. No me fui de Tokio, y tampoco me mudé por algo de lo que debas preocuparte. Por ese motivo no me había estado conectando en estos días más recientes —el mensaje fue tan largo que tuve que enviarlo en dos partes.
—¡Vaya! ¡Eso no lo esperaba! Parece que estás bien y me alegro. Cuando menos, has regresado antes de la aplicación del nuevo parche para el nuevo mapa. Estaré contando con tu apoyo —volvió a contestarme con rapidez.
Mi mensaje fue largo; si lo ha leído y respondido rápido, supongo que no está haciendo algo importante.
—¡Claro! —respondí y empecé a ponerme al día con las noticias y mensajes del gremio.
—Me habías dejado pensativo por la pregunta de la vez anterior.
—¡¿En serio?! ¡Lo siento! —me disculpé, incluso lo hice con mi propia voz, aunque él no sea capaz de escucharla.
—Le estuve dando varias vueltas. ¿Será acaso que tú haces crossplay?
—¡Para nada!
¡He hecho que piense que soy un chico que hace cosplay de waifus! ¡Trágame tierra!
—¡JA, JA, JA! Solo bromeo, dudo que tengas el deseo de hacer esas cosas. Aunque si te ves como una chica linda, yo podría apoyarte.
—¡No digas tonterías! —incluso protesté frente a la pantalla.
—Hoy te tomas las bromas muy en serio. ¿Pasó algo? ¿Te encuentras bien?
Veo su respuesta en el monitor. Lo he hecho preocupar. No sé cómo responder. En otras situaciones creo que hubiera bromeado junto con él. Me conoce lo suficiente como para notar esto. Es un buen amigo.
—Hablando de chicas hermosas. En mi instituto llegó una chica nueva. Es una chica muy hermosa, de cabello azul y de buenas proporciones —tardé tanto en contestar que ha cambiado el tema—. Considerando tus gustos, lo más seguro es que si pudieras verla, de seguro te enamorarías. Esa chica se vería genial haciendo cosplay.
¿¡Chica de cabello color azul!? ¿¡De buenas proporciones!? ¿¡Ayer!? ¿¡No se estará refiriendo a mí!? ¡¿No, verdad?! ¡Por favor, di que no!
—Tal vez, aunque no puedo decir mucho si no la conozco —respondí casi que al azar—. Por cierto, ahora que recuerdo. El último mensaje que me enviaste el otro día. Habías dicho que tenías algo importante que decirme, ¿verdad? —Tuve nervios y forcé el cambio de tema.
¡ShadowH se está tardando en contestar! Me pongo a revisar las interacciones del gremio, rezando para que esté ocupado y ese sea el motivo de su tardanza. ¡¿Qué?! ¡Tiene casi a todos los miembros, que están conectados en este momento, en el mismo mapa que él!
—Sí, sobre eso. He estado pensando esto hace algún tiempo. Creo que deberíamos de hacer una reunión off-line con el resto de los chicos, por lo menos, solo los líderes.
Siento cómo empiezo a sudar frío en este momento.
—Llevamos un buen tiempo jugando juntos, así que sería interesante conocer a nuestros compañeros. Considerando que el principal motivador de ese plan eres tú. ¿Qué opinas, Night?
¡Ahhh! ¡Maldita sea! ¡No puedo decir que no tan fácilmente! ¡Es un amigo con el que he pasado buenas cosas juntos, pero no puedo decir que sí! ¡Maldición! ¡Tampoco puedo decirle a esta persona cosas cómo!: “¡Lo siento, me gusta mi privacidad!”. ¡Si anteriormente hemos estado hablando de cosas del mundo real! ¡Es por eso que ambos mundos se deben dividir! ¡Fui un idiota en ese entonces por dar pauta a eso! ¡En otras circunstancias sería genial! ¡Pero ahora no puedo presentarme como chica ante el resto!
—Lo estaré pensando —decidí no comprometerme a nada.
A estas alturas, es obvio que él ha notado algo raro, debido a que esa idea nació conmigo. No importa que responda; mientras no sea algo alegre y afirmativo, será extraño de mi parte. Por ahora, lo mejor sería que me retire.
—Lo siento, hoy vendrán mis padres. Tengo que retirarme, podemos intentar conquistar un calabozo después.
Él sabe que mis padres no suelen estar en casa, así que he dado una excusa, aunque sea vaga, para poderme librar de esto rápidamente. Como sea, apuesto a que ya he dado una sensación extraña.
—Está bien, nos vemos, Night.
—Sí. Cuídate, ShadowH.
Ahora, lleno de nervios, apago la PC y me arrojo sobre la cama.
¡Esto es malo! ¡Es muy probable que ShadowH asista a mi escuela! ¡¿Cuántas chicas de cabello azul y de buena figura pudieron cambiar de escuela durante el mismo periodo de tiempo que yo?! ¡¿Será que es una mala coincidencia?! ¡¿Verdad?! ¡Por favor, que solo sea una coincidencia! ¡Y yo que solo quería entrar a jugar para relajarme!
Mientras tanto, otra situación se está llevando a cabo en este momento. Un chico solitario que se encuentra en su habitación con las luces apagadas. Está observando el monitor de su computadora y, aunque su mirada permanece fija, su mente se encuentra ocupada con otros asuntos…
—¡¿Qué sucede, líder?! ¡¿Por qué no actúa?! —me escribió por chat privado.
Una “maga” poderosa trata de reprenderme. Va vestida con todo en regla de lo que una maga debe llevar puesto: un sombrero de punta, traje negro y lleva de mascota un gato negro pequeño que juguetea sobre su sombrero. Claro, es un avatar femenino, pero es un hombre el que es el dueño de ese avatar. Lo sé por confesión del dueño de la cuenta… o por lo menos es lo que él me dijo.
—Nada, es solo que ando algo pensativo —respondí tecleando con pasividad.
He divagado por un buen rato, así que trato de recordar lo que estoy haciendo. Me encuentro, y con eso me refiero a que mi personaje se encuentra, en el área designada como “desierto fronterizo - ocaso de los reyes”, un mapa infestado de monstruos de altísimo nivel en el juego. El mapa está constituido por pilares gigantes de roca, mientras enormes torbellinos de arena azotan a todo el lugar; incluso, ni las mismas construcciones, hechas de roca, que están esparcidas en el mapa, se pueden mantener de pie. Por lo que es normal ver edificaciones erosionadas siendo desmoronadas en miles de pedazos y, lo que queda en el suelo, simplemente vuelve a ser polvo, aunque cada cierto tiempo aparecen nuevos pilares. El clima de este mapa es cíclico. A veces el clima es “ventoso”, que es como se encuentra en este momento; este, en algunas ocasiones, puede cambiar a un clima “sofocante”, que es cuando en el mapa predomina el calor abrasador del sol. También cuando se juega en un horario nocturno, hora interna del sistema, la temperatura desciende y lo vuelve increíblemente frío. Estas características crean un ecosistema virtual muy variado, lo que incentiva la exploración del jugador.
Creo que me he desviado de mi tren de pensamiento original… Night, como acostumbramos a llamarlo con regularidad, porque de un momento a otro empezó a avergonzarse de su nombre completo, Nightmaster. También ostenta el título, de manera oficial dentro del juego, “Señor del caos” y, creo que también ha empezado a sentirse avergonzado de ese título, por su manera de responder de hace un rato. A veces en el gremio lo molestamos un poco llamándole por su nombre completo. ¡Cierto! ¡Ya recuerdo! Mi gremio y yo, nos encontramos en la cacería de un monstruo “jefe”.
—¡Eso he notado desde hace algún rato! ¡Realmente estás muy desconcentrado! ¡Ya mataron a casi todo el“party”! —la maga continuó quejándose.
Continuó recibiendo mensaje tras mensaje por no dar contestación alguna. Son tantos mensajes que ni soy capaz de leerlos de manera completa, esto porque más personas se han sumado a las quejas. Muchos de ellos ya están en el suelo esperando a que nuestra “sanadora” los reviva, pero es algo complicado porque los atacantes principales ya están muertos; solo queda ella para llamar la atención del enemigo, lo que implica que nuestra sanadora esté luchando contra el “jefe”, completamente sola. El enemigo por el que estamos aquí “farmeando”, es el “Rey demonio de la lujuria, Asmodeus”. Básicamente, nuestra sanadora está luchando contra una entidad poderosa y, si no fuera por las condiciones de victoria, diría que ese rey demonio ya estaría muerto por la sanadora.
—¡POR FAVOR, HAZ ALGO Y EMPIEZA A ATACAR!
Ese último mensaje empieza a repetirse en mi chat personal, realmente es spam enviado por mis sub líderes de Gremio.
—Tú también eres fuerte, si estás aquí solo escribiendo, ¿¡por qué no haces algo tú!? —le reclamé a la maga que me está regañando desde hace rato.
—¿¡Acaso te volviste estúpido de golpe!? —me respondió con rapidez—. ¡Este era el plan! ¡Hacer que genere inmunidades a nosotros para que lo remates tú! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! —empezó a enviarme la palabra “idiota” repetidamente.
¡Mierda! ¡Es cierto! ¡Lo olvidé por pensar en Night!
—¡Lo siento! ¡Ya lo acabo yo! —contesté con rapidez y me lancé a la batalla.
Debido a mi nivel, aunque soy una clase especial de “mago”, tengo suficientes parámetros físicos como para atacar de manera, cuerpo a cuerpo, a un jefe de ese nivel sin recibir daño considerable; además de que estoy usando armas y equipo legendarios, lo que son de gran ayuda. Aunque no puedo hacer uso de toda mi fuerza por las condiciones del “drop” que buscamos, sigue siendo fácil con la estrategia que tenemos. Empiezo a preparar hechizos para que sean lanzados en el momento oportuno. Como empiezo a atacar al enemigo, su objetivo cambia a mí. Obtener toda la atención del monstruo “jefe” es cosa fácil, debido a que mi compañera, básicamente, solo recibía los golpes y no los regresaba para no dificultar esta parte. La sanadora, que estaba luchando con el jefe, ahora tiene el tiempo suficiente para revivir masivamente a los aliados caídos. Entre uno de los caídos, está una “ejecutiva” y, una vez revivida esta persona, se convierte en centro de atención de los demás miembros del equipo que se enfocan en potenciar estadísticas y habilidades. Yo me empiezo a alejar un poco del área junto con el monstruo, para darles el espacio suficiente. Esa chica revivida, conforme al plan, empieza a equiparse de una manera diferente al equipamiento usado cuando luchó y murió contra el “Jefe”. Con su equipo cambiado, se arroja a la batalla una vez más.
Esta “ejecutiva”, empieza a atacar tan duro al jefe, que en un par de golpes se convierte en su objetivo principal. La diferencia a su combate anterior, es que ahora lleva su verdadero equipo, así como está empleando sus habilidades más fuertes de “arquera”. El rey demonio ya no puede hacer nada. Su barra de HP empieza a bajar y ni siquiera es capaz de tocar a su oponente. Todo ataque termina en un miserable “miss”. Ahora solo queda volarlo en mil pedazos.
El resto del equipo apoya a la distancia con lo que puede; aunque sea mínima su contribución, ellos recibirán alguna recompensa por parte del sistema. Una vez las piezas están acomodadas, solo queda dar el golpe final. Los hechizos que empecé a preparar desde hace rato, ahora están listos. Son hechizos de potenciación de alto nivel que solo pueden usar personas que le han invertido tanto tiempo al juego como yo y que cumplan con las condiciones adecuadas. Todo para lanzar uno de mis ataques más poderosos.
—¡Bombardeo de meteoros! —Me emocioné tanto que incluso lo dije en voz alta.
Literalmente, una lluvia de meteoros cae sobre el enemigo objetivo. Originalmente, es un hechizo empleado para dañar a cantidades grandes de enemigos, pero con los hechizos que prepare de antes, manipule las probabilidades, por lo que el daño fue dirigido únicamente al enemigo. En cualquier caso, no hay por qué preocuparse por el fuego aliado, ya que el sistema no lo permite.
El enemigo fue derrotado después de una batalla de 30 minutos. El equipo se disolvió y me quedé en un área segura junto a los tres “ejecutivos”, básicamente, los sub líderes del gremio; que estuvieron presentes en la batalla, para hablar sobre la situación de esta noche.
—Líder, Idiota —me regañó la sanadora.
—¡Esto hubiera sido más fácil de tener a Kusanagi o a Night! —dijo en chat grupal la arquera—. ¡Hubiéramos hecho esto en tan solo 10 minutos de estar ambos! ¡¿Dónde diablos están?! ¡Pensé que se uniría al menos el idiota de Night cuando lo vi conectado! —continuó escribiendo con euforia.
—Hablé con él poco antes del plan, parecía ocupado —escribí para calmar a los miembros.
—Ya hace mucho que no se conecta en forma, ¿está bien? —preguntó la maga.
Solo para aclarar, aunque esa maga y yo, podamos ser considerados “magos”, nuestras habilidades son diferentes.
—Dijo que se encontraba bien, tal vez sepamos de él en las próximas semanas —aclaré tratando de traerles esperanza.
Night es un miembro muy importante para el gremio y también muy apreciado.
—Kusanagi tampoco se ha conectado —comentó la sanadora.
Kusanagi es otro líder del gremio, también es muy importante para nosotros, independientemente de su forma particular de ser. Cabe mencionar que Kusanagi es mi compañero de clases…
—Sí, sobre él, apuesto a que regresará a ser bastante activo en un par de días —arrojé luz sobre la duda.
—¿¡Acaso es eso!? —la sanadora intuyó.
—Sí —confirmé sin titubear.
—Suerte —escribió la sanadora.
Los participantes tienen suficiente con esas palabras para entender la situación de Kusanagi. Lo más intrigante es la situación con Night.
Término de platicar con mis amigos y me desconecto del juego. Ahora, no puedo evitar pensar en mi compañero actuando muy raro cuando le mencioné a la chica que llegó a mi escuela. Además, conociéndolo, esperaba una respuesta más enérgica y afirmativa cuando hablé sobre la posibilidad de la reunión off-line. ¿Será que esto está relacionado?
La noche concluye con intriga para ambos jóvenes…
De camino a la escuela, me encontré con un grupo de varios estudiantes. Todos ofreciéndome una invitación para que me uniera a sus respectivos clubs deportivos. Bueno, eso sí es que de alguna manera se le podría decir “Oferta”, porque parece más, que me quieren secuestrar y obligar. En algún momento, me separé de Mei y Haruka. Hasta hace poco estaba dando vueltas en torno a la escuela para tratar de llegar al salón de clases, donde creo que podré estar seguro, pero he tenido a un enorme grupo persiguiéndome, grupo que se fue incrementando cada vez que me acercaba más a la escuela. Al parecer, rumores como: “Una chica increíblemente atlética…”, se esparcieron como fuego ayer en la escuela y ahora muchas personas me tratan de “reclutar-secuestrar”.
Justo en este momento me estoy ocultando entre algunos arbustos en el patio de la escuela. En el peor de los casos tendré que usar el árbol que está cerca de una de las ventanas de mi aula y entrar por ahí. No quiero hacerlo porque es algo complicado si uso falda.
—¡Creo que se fue por aquí! —escuché el grito de alguien.
Me mantengo detrás de los arbustos. Los estudiantes comienzan a dejar el área libre. Bien, creo que ya me puedo mover de aquí, así que salgo de entre los arbustos.
—¡Cómo se esperaba de Sasaki Yui-san! ¡Has sido capaz de evadir a tantas personas! —dijo una voz femenina enaltecida.
Miro hacia donde el lugar de donde provino la voz. Hay una chica de pie ahí; es más alta que yo, puedo decir que pasa fácilmente de un metro setenta. Es linda. Su cabello es de color negro azabache, es largo y sedoso. Va peinada con una cola de caballo, que, por cierto, está muy bien hecha. La complexión de la chica es delgada. Aunque es una chica realmente atractiva, no es lo que más me llama la atención. Ella lleva una espada de bambú recargada en su hombro. Sostiene la shinai con bastante confianza.
—¿Ara? Pensé que los había burlado a todos —le contesté aparentando no darle importancia—. Supongo que el club de kendo también viene a intentar reclutarme —añadí con fatiga.
—Así es. Mi nombre es Abe Takara —me sonrió alegremente—. Soy la capitana del club de kendo. No he venido a reclutarte directamente —negó agitando su mano libre—, he venido a corroborar tus habilidades —aunque sonrió, su mirada se volvió, sutilmente, penetrante y desafiante.
—Lo siento. No tengo interés en esto —desvié mi mirada—. Se me está haciendo tarde para llegar a clases, así que me voy —continué tratando de mantener el estatus quo.
Doy un paso para marcharme, cuando, de repente, esa chica lanza un golpe con la espada de bambú. Es un golpe con poca fuerza, pero dado en el punto indicado, podría doler bastante. Simplemente, lo esquivo, haciéndome a un lado. Ella es bastante diestra, puedo notarlo. Si no tuviera la guardia en alto, me hubiera alcanzado. Retrocede para acomodar su postura; yo me mantengo firme y no retrocedí.
—¿No estás llevando esto muy lejos? Podrías lastimar a alguien si sigues así —aunque mantuve la compostura, no pude evitar molestarme.
—No tengo intención de dejarte ir así como si nada. Solo puedes pasar si me enfrentas —su mirada retadora dejó de ser sutil.
¿Qué clase de situación es esta? ¿Acaso intenta intimidarme? Antes de que mi tren de pensamiento continúe, noto a una chica que sale de detrás de un árbol. La observo sin dejar de estar pendiente de la chica con el shinai. Esta chica que ha aparecido, lleva una shinai en sus manos. ¿Tendré que enfrentarme a las dos?
La chica que salió de detrás del árbol, me observa, pero de una manera indiferente. Contrario a mis pensamientos, me arroja su shinai con cuidado. La recibo con mi mano… ¡Ahhhh! ¡Rayos! ¡Este par de mujeres están locas! ¡¿Por qué siempre me tocan las locas?! Con esto lo compruebo, realmente quieren comprobar mis habilidades. Dejo caer mis hombros y doy un suspiro realmente largo.
—Independientemente del resultado, me iré cuando acabemos y no me volverás a molestar. ¿Está bien? —Acepté la situación con cansancio.
—No. Me gustaría que te unieses a nuestro club, pero solo si demuestras buenas habilidades —me miró hacía abajo, tal vez para motivarme con enojo.
—¡No hay ningún punto bueno si yo gano! ¡Este no es un reto que yo quiera tomar! ¡Así que lo dejaré hasta aquí! ¡Me voy!…
¡Antes de que yo terminara de hablar, esta chica se abalanzó sobre mí con su espada apuntando directamente a mi cabeza! ¡Tiré mi mochila al suelo y bloqueé el ataque!…
—¡¿Qué te pasa, idiota?! —la empujé hacia atrás.
—Supuse que ibas a bloquear el ataque. En cuanto sujetaste la espada de bambú, vi que la sostenías como si ya tuvieras experiencia previa —parece realmente alegre por eso—. Has bloqueado mejor de lo que esperaba —está tan feliz, que se relajó.
¡Esta chica loca se abalanza hacia mí, sin dejarme hablar y empieza a atacar de nuevo! Sostengo la shinai con ambas manos y bloqueo el impacto, pero esta chica no se detiene ahí y vuelve a atacar. Puedo bloquear sin dificultades, pero parece que no va a detenerse pronto, incluso incrementa el ritmo y la fuerza de los golpes. Esto empieza a ser molesto. Esta loca es fuerte, así que no la puedo tomar tan a la ligera. Tendré que ir en serio o seguiré desperdiciando más tiempo.
—¡Vaya, sí que eres fuerte! —respondió con dificultad mientras retrocedía—. ¡Pocas personas me han hecho retroceder…! —enmudeció de golpe y la sorpresa llenó su rostro.
Antes de que ella terminara de hablar, di un golpe para desarmarla. Su shinai voló lejos. Cayó al piso como si de un simple trozo de madera se tratara.
El rostro de esta chica es de incredulidad, mira hacia su mano, donde antes portaba su shinai. Yo, mientras tanto, me alejo calmadamente para recoger mi mochila del suelo. Me acerco a la chica, que me arrojó el shinai, y se lo entrego de vuelta. Ella está igual de sorprendida que mi atacante y acepta la espada de bambú con algo de rigidez.
—Realmente se me hace tarde —comenté mientras sacudía el polvo de mi mochila—. No tengo ganas de seguir jugando y lo reitero, no tengo el deseo de entrar a algún club —dije con severidad.
Sin más, me voy, dejando atrás a las chicas aún sorprendidas y pensando en lo que acaba de pasar.
Una vez en el salón de clases…
—¿¡En serio te pudiste librar de todos a tiempo!? —Haruka, sorprendida, me dirigió la palabra mientras yo me acercaba a mi pupitre.
—Pensé que no lo lograría —empecé a acomodar mis pertenencias en mi lugar—. Eran demasiados los que me perseguían —me senté dejando caer mi peso muerto sobre mi asiento—. También tuve que enfrentarme a una loca con una espada —me recargué en el respaldo.
—¡¿Loca con una espada?! —empezó a meditar.
—¡Sí! —crucé mis brazos—. La capitana del club de kendo, me empezó a atacar con una shinai.
—¡¿Estás bien?! —se levantó de su asiento con brusquedad.
Haruka se ha exaltado, tanto, que empiezo a mirar su rostro. Se ve preocupada, incluso, su rostro se encuentra un poco pálido. Sus acciones han llamado la atención del resto de la clase.
—¡Sí! —respondí con incertidumbre—. ¡¿Por qué estás tan exaltada, Haruka?!
Empieza a mirarme con detenimiento, sus ojos analizan todo mi cuerpo. Como si por fin estuviera convencida, el color empieza a regresar a su rostro. Se sienta con tranquilidad en su asiento.
—Lo siento por exaltarme —sonrió amargamente.
—No te preocupes. ¿Me dirás qué está pasando?
—Viéndote tan tranquila, no sé qué pensar —meditó con los ojos cerrados—. Para pronto, la capitana del club de kendo, Abe Takara, es bien conocida por su habilidad en el kendo, pero hay algo más por lo que es conocida —abrió los ojos y me observó con seriedad—. Suele presionar a las personas que a ella le interesan para unirse a su club. Por lo general lo hace con un duelo. Se sabe de personas que han salido lastimadas. En tu caso, creo que llamaste su atención por lo de ayer —empezó a analizarme de nuevo con su vista—. ¿En serio estás bien?
—¡Descuida, estoy bien! —me forcé a sonreír para apaciguarla—. ¡No tienes por qué alterarte! ¡Conseguí desarmarla sin recibir un golpe!
—¿¡La desarmaste!? ¡¿Dices que la venciste?! —Kaori, que se acercó de un momento a otro, me interrogó con bastante emoción.
—¡Sasaki Yui, estudiante recién llegada! —empezó a anotar en una libreta de notas mientras gritaba—. ¡En su tercer día de clases, fue retada por la capitana del club de kendo y la pudo derrotar sin problemas! —gritó a todo pulmón.
La clase, que creo que permanecía en silencio desde que Haruka se había levantado exaltada de su pupitre, dirige su mirada, sin consideraciones y llena de sorpresa, hacia mi persona.
—¡No hagas una noticia de esto! —pedí con vergüenza.
Antes de que esto pueda ser un escándalo mayor, el profesor de la clase llega. Lo que me permite descansar un poco, cuando menos solo un poco…
—¡Por favor, únete al club de kendo!
Está aquí esa chica loca de la mañana. Está haciéndome una reverencia; mientras tanto, estoy sentado con el resto de las chicas comiendo en la cafetería. Esta situación llama la atención de todo el mundo.
—¡Ya te dije que no tengo intenciones de unirme a tu club! —protesté mientras continuaba con mi comida.
—¡Por favor! —continuó con la cabeza abajo.
—¡Dije que no! —solté los palillos y me empecé a sobar el entrecejo—. ¡Para empezar, deja de reverenciarme! ¡Es muy incómodo! —ni siquiera le dirijo la mirada.
—Yui es una chica muy popular, incluso ahora atrajo la atención de una de las divas de la escuela —Kaori, es la única que permanece animada.
¡¿Qué?! ¡¿Esta loca es una “diva” de la escuela?! No negaré que es atractiva, pero ¿en serio?
—¿En serio lo es? —pregunté al aire.
—Hay veces que se refieren a mí de ese modo, pero es un título sin importancia para mí —enderezó su espalda y contestó con desinterés—. Aunque, si tú quieres referirte a mí de esa forma, no tendría problemas —expresó muy alegremente.
Veo su rostro feliz y lleno de energía. Yo me estoy empezando a sentir contrario a ella.
—¿Acaso no piensas usar la hora de almuerzo para ir a comer? —pregunté esperando que se vaya.
—¡Claro! —Continuó exudando energía y se sentó a la mesa como si nada.
Las chicas y yo vemos con incredulidad la acción de esta chica loca. Miu y Haruka me dirigen la mirada con lástima. Kaori solo se está riendo de la situación.
—Abe-san —Haruka tomó la palabra—, ¿por qué quieres que Yui se una al club? Es cierto que es atlética, pero eso no lo debe ser todo en el kendo, ¿no?
—Así es, pero Sasaki Yui-san me derrotó muy fácilmente esta mañana —sus expresiones corporales y verbales denotan seriedad—, por lo que quiero aprender de ella. ¡Que se una a nuestro club sería muy beneficioso! —La seriedad fue reemplazada por una emoción exultante con rapidez.
El grupo de chicas me mira con incredulidad. Kaori se ve realmente emocionada por enterarse de esto.
—No me interesa. Tengo mis propios asuntos que atender. No tengo tiempo para unirme al club de kendo —cerré mis ojos para ignorarla. protesté y seguí comiendo.
—¡Por favor! —volvió a suplicar bajando la cabeza.
—Tú… —La miré con escepticismo—. Solo tienes eso en la cabeza. ¿Verdad?
—¡El camino de la espada es mi vida! —Su ímpetu alcanzó un nuevo nivel.
—Ya veo, estás loca —el resto asintió ante mi comentario y continuamos comiendo.
—¡Por favor! ¡No digan que estoy loca! ¡Solo sigo mi camino en mis propios deseos! —protestó con vergüenza.
Entiendo ese punto, pero el método que está tomando es lo que la hace loca.
—Como sea, ¿no piensas almorzar? —pregunté de nuevo esperando que se marchara.
—Capitana, piensa almorzar con Sasaki Yui-san, ¿verdad?
Ante mi pregunta, ha aparecido la chica que estaba con la capitana del club de kendo en la mañana, la que me arrojó la shinai. Trae dos bentos en sus manos.
—Así es. Acompáñanos.
¡Por favor, vayan a otra mesa! ¡¿Acaso no me dejarán comer a gusto!?
—Ah, por cierto —se sobó la nuca con nerviosismo—. Mucho gusto, soy Abe Takara. Me parece que estamos en el mismo año. Yo soy de la clase 2-3, un placer conocerlas —aunque se expresó con alegría, su vista siguió plantada en mí.
—Yo soy la vice capitana del club de kendo, Maeda Chizuru. Soy de la clase 2-4 —se presentó de forma recatada y tomó asiento junto a su capitana.
—Hirwuu Katori, 2-2 —se presentó mientras tenía la boca llena de comida.
—No hables con la boca llena de comida, Kaori —reprendió con ligereza—. Yo soy Ito Miu, de la clase 2-2.
—Mucho gusto, yo soy Murakami Haruka. También soy de la clase 2-2.
Todos, ahora comiendo, somos seis personas sentadas juntas. Al menos hay tranquilidad. Si se mantiene así, no me importa que estén sentadas aquí.
—Sobre lo de unirte a nuestro club —y la tranquilidad se murió—, Sasaki Yui-san, ¿por qué no vienes a echar un vistazo al club? De seguro eso te convencerá a unírtenos… —Detuvo su hablar y me observó sorprendida.
Antes de que ella prosiguiera hablando, la detuve con mi palma de la mano.
—Lo siento. En serio, realmente no quiero unirme al club de kendo o cualquier otro club. Mi decisión es absoluta —la miré a los ojos con firmeza.
—Pero en serio me gustaría que te unieras, ¡por favor! —volvió a insistir agachando la cabeza.
—Ya basta, capitana —la tomó por el hombro—. No conseguirá nada presionándola.
—A todo esto, Yui, ¿por qué estás tan segura de que no te unirás a ningún club? —Miu terminó su pregunta y le dio un sorbo a su sopa de miso.
—Es que el tiempo de después de clases, ya lo tengo planeado para otras cosas.
Es cierto. Hasta ahora, no he podido hacer mucho, aunque ya es mi tercer día en este instituto. Desde esta tarde me la pasaré buscando por ahí, con Mei, para localizar a personas con problemas amorosos.
—Y ¿se puede saber en qué estarás ocupada? —preguntó Kaori con mucho interés.
—Es un secreto —contesté con rapidez e indiferencia. Continúe con mi comida.
Las cinco chicas se miran entre sí, parecen pensativas. Me miran con mucho detenimiento. Esto es un poco incómodo, incluso siento algo de vergüenza.
—¡¿Se trata de un chico?! —preguntaron al mismo tiempo.
—¡Para nada! —golpeé la mesa con fuerza moderada, fue con ambas manos—. ¡Tampoco me interesa conseguir pareja!
—¡Es muy sospechoso! —Kaori levantó la voz—. Una chica linda como tú, haciendo cosas en secreto, en quién sabe dónde, ¡¿Será acaso que tienes algún fetiche sucio?! —sonrió con picardía.
—¡Hey, hey! ¿¡Por qué siempre dejas que te lleve tu imaginación!? ¡No es nada de eso! —me acaloré y le grité—. Pero tampoco es algo que pueda contar fácilmente —suspiré y me calmé.
—Algo que no es un chico, ni un club, ni un fetiche extraño, ¿será que trabajas? —preguntó Abe-san, mientras sostenía su mentón.
—Eso es malo, Yui —Haruka llamó mi atención—. Trabajar sin permiso de la escuela es contra el reglamento, si te descubren podrían expulsarte.
Considerando la situación, es la escuela quien solicitó el trabajo. Así que, tengo permiso. Pero por la naturaleza del trabajo, no puedo decir que tengo un empleo.
—No, no trabajo. Así que no necesitan preocuparse.
—¡¿Será acaso que Yui es una “idol” de internet?! —Kaori atacó de nuevo.
—¡Deja de hacer teorías alocadas en tu revoltosa mente! —protesté con fuerza.
Mi protesta se escucha por toda la cafetería, cosa que ocasiona un silencio incómodo. Al ser el centro de atención, me pongo de pie y pido disculpas por el escándalo.
—¡Nada de eso! —me senté y reclamé de nuevo con voz moderada—. ¡Por favor, Kaori, deja de pensar en cosas así, harás muy malos entendidos!
Si pasa eso, las personas no se me acercarán como quiero para hacer mi trabajo. Ante esto, Kaori solo saca la lengua mostrando una mueca tonta e infantil. Todos acabamos de comer y nos dirigimos a la salida de la cafetería.
—Oye, Yui. ¿Tú juegas videojuegos en línea? —Kaori preguntó con calma.
—Sí, ¿por qué la pregunta?
—¿Será que eres una gamer y no lo quieres decir? Solo descarto todas las opciones que tengo en mente.
Si no respondo afirmativamente a algo, no dejará de pensar, ¿verdad? No sé si debería decirlo todo. Sí, juego, pero no creo que ella sea una jugadora en lo que yo juego. Y aun si lo es, no tiene forma de investigar mi nombre en el juego y no es como si fuera a saber que soy hombre solo por esos datos.
—Para nada —mantuve la calma—. Sí, pasé jugando algún tiempo un juego que se llama “Aura y Umbra”, pero no creo que pase tanto tiempo como para llamarme gamer. En estos momentos, mi tiempo dedicado raya en la inactividad —termine de contestar y se escuchó un golpe ligero.
Busco la procedencia del golpe. Mi vista llega hasta un chico que tiene su puño en la palma de su otra mano, mano que está recargando en la mesa. El choque debió producir el ruido. Esta persona es de cabello oscuro, está revuelto, se ve algo delgado. Usa gafas que le dan una apariencia similar a un profesor.
Me está observando fijamente, qué molesto, ni siquiera trata de disimularlo. ¡Maldito “profesor pervertido”! Mi visión se cruza con la de ese chico por un momento, bueno, es normal porque en este momento me están mirando muchas personas, incluido él. Eso lo sé con tan poco tiempo que llevo como chica linda; yo llamo mucho la atención por mi físico, además contando con la escena de hace un momento, pero por lo menos debería disimular un poco y no verme con tanta fijación. Su mirada me da algo de escalofríos. ¿Acaso será…? ¡No! ¡No! ¡No! ¿¡No?! ¡¿Son imaginaciones mías?! ¡Sí, eso es! ¡Imaginaciones mías! ¡Eso que dijo ShadowH ayer me tiene nervioso por nada!
—¿Estás bien, Sasaki Yui-san? Estás riendo de manera extraña. ¿Acaso estás enferma por algo?
La capitana del club de kendo me preguntó preocupada.
—¡Sería malo que te llegaras a enfermar! ¡No puedes enfermarte! ¡Eso atrasaría tu unión a nuestro club! —se preocupó tanto que me tomó por los hombros.
Ya veo, no está preguntando del todo por mi salud. Está más interesada en qué me una a su club contra mi voluntad, ella es la que está enferma.
—¡Sí, sí! Estoy bien, no te preocupes —la situación me agobió—. Como sea, ya dije que no me uniré a tu club ni a ningún otro —recalqué nuevamente con fatiga.
—Siento las molestias— Maeda-san se disculpó—. Por ahora nos vamos —empezó a arrastrar a su capitana por el pasillo.
Maeda Chizuru continúa arrastrando a su capitana mientras se aleja y se despide. Es curioso ver que Abe Takara no se resista; de hecho, parece que no puede hacerlo. Como nuestros salones están cerca, puedo ver todo el trayecto que toman. Maeda-san bota a su capitana en su clase perteneciente como si de un objeto se tratara. ¡¿Acaso la paralizó con algo para que no pudiera moverse?! ¡¿Habrá sido con el bento?!
—Este es el tercer día —sonrió Miu con angustia—, y aún no termina, ¿qué más cosas te pasarán hoy?
—Por favor, no digas ese tipo de cosas —entré al salón arrastrando los pies—. Me va a traer mala suerte y quiero terminar con un día lo más normal posible —llegué a mi asiento y me postré ante la fatiga mental.
Después de clases, como de costumbre, las chicas van a sus clubes. Haruka tiene cosas que hacer, por lo que ya se va. En cuanto a mí, escapo del aula antes de que esa loca de la espada me busque. Voy por Mei a su salón.
Esta vez vamos a dar la vuelta por la escuela. Estamos buscando a personas con problemas románticos. Se supone que Mei puede sentir ese tipo de cosas por instinto, pero solo puede hacerlo en un rango determinado. Así vamos buscando y caminando por áreas donde los alumnos podrían confesarse.
—Oye, Mei, ¿cómo se supone que esto capta la energía “esa”? —quise saber más para saber qué hacer cuando llegue el momento.
—¿“Esa”? —meditó por un momento—. ¿Te refieres a la “energía amorosa”? —Ladeó la cabeza con carisma.
—Ni pienses que diré esas palabras juntas como si nada —mis palabras fueron frías y directas.
Hace pucheros y me mira con los ojos entrecerrados. A estas alturas, mi mente ya está fatigada, por lo que no le doy tanta importancia. Mei cede a tratar de que yo diga el nombre de la energía esa. Su semblante cambia a uno de seriedad.
—Para obtenerla, hay que estar presente en el momento en que la persona o personas lleguen a la satisfacción de sus deseos. Eso no siempre tiene que terminar con que la persona termine siendo pareja de la persona que le gusta.
—No entiendo cosas tan complicadas, pero lo que sí entiendo es que solo tienes que estar presente, ¿no? ¿Por qué no vas caminando por ahí? Si las personas ya están por resolver sus problemas amorosos, por ejemplo, las parejas que empiezan a salir, ¿eso no haría las cosas más fáciles? Solo tienes que absorber la energía que desprenden, ¿o me equivoco?
—¡Te equivocas! —protestó con fuerza—. El que una persona empiece a salir con otra, no implica que dejen de tener problemas con el amor. ¿Recuerdas el día en que nos conocimos?
—¿Cuándo andabas acosando torpemente a esa pareja?
—¡No los acosaba! —me empezó a dar golpecitos suaves en protesta—. ¡Solo me aseguraba que las cosas fueran bien! En todo caso —paró con los golpecitos—, ellos, a pesar de ser pareja, aún pueden tener problemas. Así que por eso los veía de lejos, de haber tenido problemas, hubiera intervenido para ayudarlos.
—¡¿Sí?! ¡Si los pretendías ayudar como a mí ese día, estaban mejor solos! —le di un golpe suave, como los que me dio, en su cabeza.
Mei solo se mantiene en silencio.
—Como sea, ¿entonces cómo trabajaremos? —Al no tener respuesta, retomé la palabra.
—¡Shhh! Percibo algo por los alrededores.
Los ojos de Mei empezaron a emanar un brillo rosado; este es muy ligero, casi imperceptible si no lo ves con detenimiento. Puedo sentir algo de nervios al saber que tendré que actuar. Mei se ve muy concentrada y no me da más información. Por mi parte, solo observo los alrededores buscando por una pista.
—¡¿Eh?! —expresé a la nada.
Hay un chico que nos está escuchando; nuestras acciones se paralizan en cuanto hacemos contacto visual. Me mira con un rostro inundado de nerviosismo. ¡Es el chico con el que crucé la vista durante el almuerzo!
—¡Siento interrumpir! ¡Ya me voy! —habló mientras emprendía la huida.
—¡Es el tipo con cara de profesor pervertido! —hablé al mismo tiempo que él.
¡Maldita sea! ¡Más problemas!

Comentarios
Publicar un comentario